viernes, 22 de mayo de 2009

¿Por qué nos quejamos tanto?

No hacemos más que quejarnos, siempre, a todas horas.

O bien estamos cansados o bien aburridos; estamos hartos de los niños o los echamos de menos; a ver si crecen de una vez, y una vez que en han crecido: ¡qué bien estábamos cuando eran pequeños!; nos quejamos del tráfico, del trabajo, de los precios, de...

Pero lo que supera a todo esto con diferencia es el clima. Nunca estamos contentos. Si no llueve malo, pero si llueve ¡qué incómodo es! Siempre hace o mucho calor o mucho frío. Es el tema principal de conversación diario. Te subes al ascensor y quién sea que esté te suelta: "¡menudo calor! si es que no es normal, a ver si refresca". Pero seguro que si refresca, la queja será: "vaya, pero si estamos casi en junio y todavía con jersey, a ver si cambia el clima de una vez".

Vamos, que es una pena no intentar disfrutar de cada momento tal cual es. Si llueve, lo bueno sería pensar en lo bonitas que estarán las plantas y en qué limpia va a quedar la ciudad. Si hace calor, a sonreír pensando que se acercan las vacaciones. Y si hace frío, en la suerte que tenemos la mayoría de los que leen esto por tener una casa acogedora y ropa abrigada.

Venga ¡vamos a intentarlo! es gratis y seguro que seremos mucho más felices así.

1 comentario:

Anónimo dijo...

!Qué razón tienes!!! Como bien dices, vamos a intentarlo.